miércoles, 28 de febrero de 2018

Mujer Maravilla.


Algunos pensarán que es fanatismo por esta loca y rara vehemencia hacia ella, yo por mi parte lo justifico  como admiración, admiración a su inteligencia, a su equilibrada emoción, a su optimismo, a su fuerza,  a sus ansias de progreso, a su esfuerzo, a su independencia, a su sencillez,  a su genuinidad, a su sinceridad, a su capacidad cognitiva.

Aprecio esos instantes de ternura admiro su sentido del humor, y obviamente lo fascinante de su belleza exterior. 

Entonces sin desmeritarme y dejando la modestia a un lado, resalto que tengo cualidades que atrae mujeres, pero ese no es el punto, el tema principal y esencial es mostrar lo agradecido que estoy con Dios, lo afortunado que me siento  por estar a su lado, por ser dueño de sus besos, es que tener  el acceso sin restricción alguna a sus labios,  es algo maravilloso.

Se ha agitado el tiempo y asimismo mi admiración por ella crece. Estoy alardeando de mi tesoro, sabiendo que el ser humano es envidioso y que habrá quienes deseen arrebatármelo.

 A ustedes les digo que confió plenamente en la mujer que tengo a lado, por eso es tan mirifica, por su fidelidad y transparencia, pero más que en ella, tengo mi confianza puesta en Dios, lo que el unió nadie lo separará. 

Así que no hay vestigio de miedo por lo que pueda pasar. Mi compromiso es conmigo mismo, retandome a ser mejor cada día, por mí y porque ella lo merece ya que ella definitivamente es una mujer de ciencia ficción.

Mi mujer maravilla.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Salud, dinero y amor.

Ese era El título en letras grandes y rojas que llevaba la publicidad que recibí mientras caminaba por el centro de la ciudad, ya había leído antes estos anuncios en los que un maestro de las ciencias ocultas promete esta trinidad divina con la que todos seremos felices.  En el momento, no lo pensé con detenimiento, pero ciertamente tener estas tres virtudes en conjunto y simultáneamente es algo que pocos consiguen, que pocos disfrutan. 
Por un instante se detuvo el tiempo y camine entre los prados de mis recuerdos, franqueándome con aquellos que a la memoria pasan desapercibidos, como por ejemplo lo vivido por un ex jefe que tenía mucho dinero, pero carecía de amor y aunque estando solo llegó muy lejos, aun así estando lejos sigue  muy solo y triste lo sé, no tanto como la historia de mi amigo el cantante, que subyugaba almas con su armoniosa voz, hoy  sepultado por  un cáncer de garganta, o la pareja y sus tres hijos,  el mayor con 11 años vendía limonada en el paradero de buses renunció a sus estudios pues era necesario ayudar a sus padres a mitigar el hambre que cada noche les acorralaba.

Desequilibrada formula que nos somete,incomprensible...

Mi no tan profundo análisis me hizo mirar al cielo, con ojos empapados y un enorme nudo en la garganta, agradecí a Dios por todo, soy de esos pocos afortunados que tiene todo en perfecta comunión!

AMOR: Una promesa de amor incesante, no le cambiara nada a quien hoy es mi prometida.Amor sé que leerás esto, quiero que sepas que te amo y doy gracias a Dios por ti.

SALUD: Vigorosa (ni un resfriado me da).

DINERO: No tengo, pero tengo la capacidad física e intelectual para mantenerme en mi empleo, el cual me ha dado la tranquilidad de vivir quizás no con excesos, pero si con lo que requiero.


Gracias Dios, por poder expresarme con este escrito, por mi madre que aún vive y se levanta a prepararme el café por las mañanas, por mi padre que aún ríe, por mi suegra que me prepara deliciosos platos, por mi suegro que se esfuerza para hacerme sentir cómodo y que me han dado en confianza la mano de su hija, de cierto modo es como si me estuvieran dando uno de sus tesoros, el cual atesoraré y jamás cederé, por mi empleo, mis amigos, mi profesión, por las risas y la sensibilidad de llorar, por lo que duermo soñando y lo que sueño despierto, por las palabras y los sentimientos… Gracias!!!

Giorgio Daza.

Divina Perfección.

Nace la historia y se columpia en tus brazos, nace la naturaleza y se viste en belleza,  nace el poema en tus ojos sin discriminar el co...