Algunos pensarán que es fanatismo por
esta loca y rara vehemencia hacia ella, yo por mi parte lo justifico como admiración, admiración a su inteligencia,
a su equilibrada emoción, a su optimismo, a su fuerza, a sus ansias de progreso, a su esfuerzo, a su
independencia, a su sencillez, a su
genuinidad, a su sinceridad, a su capacidad cognitiva.
Aprecio esos instantes de
ternura admiro su sentido del humor, y obviamente lo fascinante de su belleza
exterior.
Entonces sin desmeritarme y dejando la modestia a un lado, resalto
que tengo cualidades que atrae mujeres, pero
ese no es el punto, el tema principal y esencial es mostrar lo agradecido que
estoy con Dios, lo afortunado que me siento por estar a su lado, por ser dueño de sus
besos, es que tener el acceso sin
restricción alguna a sus labios, es algo
maravilloso.
Se ha agitado el tiempo y
asimismo mi admiración por ella crece. Estoy alardeando de mi tesoro, sabiendo
que el ser humano es envidioso y que habrá quienes deseen arrebatármelo.
A
ustedes les digo que confió plenamente en la mujer que tengo a lado, por eso es
tan mirifica, por su fidelidad y transparencia, pero más que en ella, tengo mi
confianza puesta en Dios, lo que el unió nadie lo separará.
Así que no hay
vestigio de miedo por lo que pueda pasar. Mi compromiso es conmigo mismo, retandome
a ser mejor cada día, por mí y porque ella lo merece ya que ella
definitivamente es una mujer de ciencia ficción.
Mi mujer maravilla.